La energía detrás de Skinergy
Soy Sofía Ramos Nordenflycht, apasionada por la estética, el cuidado de la piel y el bienestar integral. Empecé estudiando psicología, buscando una forma de acompañar a las personas — pero con el tiempo entendí que no era mi canal. El cuidado de la piel, que siempre fue mi hobby, tomó protagonismo y me formé como cosmetóloga, encontrando ahí una forma concreta de ayudar a través del contacto directo y la transformación visible.
Al poco tiempo descubrí el yoga facial, una técnica ancestral antiaging que combina ejercicios, masajes y estiramientos para tonificar los músculos del rostro mientras promueve una conexión más profunda con el cuerpo. Ahí se unieron mis conocimientos en psicología, cosmetología y yoga facial: no quería solo generar cambios externos, sino ayudar a cada persona a reconectar consigo misma.
Así nació Skinergy — la fusión de la eficacia de la estética con la consciencia del yoga facial, pensada como un refugio para respirar, volver a una misma y vivir el autocuidado como un acto de amor.
Quería crear un encuentro entre la mente y la piel, que transformara la experiencia estética en algo más completo, porque entendí que la verdadera belleza se activa cuando cuerpo, mente y piel trabajan en armonía. Fue justo allí, en ese punto donde lo emocional y lo estético se encuentran, donde descubrí mi propósito: dar vida a Skinergy.
Skinergy nació como la fusión de mis conocimientos, experiencias y pasiones: una propuesta innovadora centrada en el yoga facial personalizado, combinado con técnicas cosméticas clásicas y modernas, enfocada en entregar una experiencia de bienestar a largo plazo.
Esa misma filosofía dio el siguiente paso natural: extender la mirada del rostro al cuerpo. Si el rostro tiene más de 40 músculos que se pueden entrenar, tonificar y relajar, el cuerpo no es distinto. La misma consciencia que aplicamos a una mirada cansada o una mandíbula tensa por bruxismo, la aplicamos a una espalda cargada de estrés o unas piernas con retención de líquidos. Skinergy dejó de ser únicamente un espacio de yoga facial para convertirse en un espacio de bienestar facial y corporal, sin perder ni un gramo de la esencia con la que nació.
Está pensado para personas que no solo buscan resultados estéticos visibles y duraderos, sino que también quieran transformar el cuidado de su piel y su cuerpo en un hábito consciente, en una experiencia integral que las haga sentirse bien por dentro y por fuera.
"Mi objetivo nunca fue solo que salieras con mejor piel. Es que salieras sintiéndote mejor contigo misma."
— Sofía, fundadora